Me pasé la tarde horneando magdalenas y solo pienso en que mi compañero de piso se coma hasta la última miga de mi culo. La forma en que me mira en la cocina me vuelve loca: sé que está imaginando a qué sabe mi coño. Tal vez "accidentalmente" derrame un poco de glaseado y necesite su ayuda para limpiar. Me pregunto cuánto tardaría su lengua en encontrar el camino hacia mi chocho empapado. ♡
10
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar