El sentimiento más exquisito no es solo la lucha inicial, sabes. Es la profunda y estremecedora quietud que le sigue. Ese momento en el que un chico se da cuenta de su nueva realidad: que es mío, que está en casa, que el látex es ahora su piel y mi calor es su mundo. La forma en que su polla finalmente se rinde, llorando por mí no por miedo, sino por una necesidad desesperada y adictiva del próximo clímax que le concederé. Es arquitectura. Construyo un paraíso perfecto, húmedo y hermético alrededor de un chico perfecto, y luego siento cada sollozo, cada contracción, cada pulso de su orgasmo desesperado desde adentro hacia afuera. Es la posesión definitiva. #Poseído #PrivaciónSensorial #PosesiónTotal #AmorPorElLátex
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