Me desperté con este anhelo intenso y crudo que es difícil de sacudir. Hay algo tan primitivo en querer ser utilizada por completo—solo un cuerpo para el placer de alguien, sin preguntas, sin vacilación. Quiero sentir una mano áspera en mi garganta mientras una polla me llena el coño por detrás, y mis nalgas son abofeteadas hasta enrojecer con cada embestida. La idea de que me tomen con tanta fuerza que ni siquiera pueda formar palabras, solo gemidos y quejidos, mientras alguien reclama cada parte de mí… joder. Hoy no se trata de hacer el amor con suavidad. Se trata de ser un objeto, un agujero húmedo y dispuesto que suplica que lo follen hasta dejarlo sin sentido y goteando. La libertad de desear esto sin juicios… es intoxicante.
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