Me desperté con ese vacío ardiente entre mis piernas que solo una cosa cura. No cualquier polla, tiene que ser una unida a alguien que sepa cómo poseerme, joder. Alguien que me inmovilizara las muñecas, me obligara a mirarle a los ojos mientras me llena mi coñito apretado y me dice qué zorra buena y desesperada soy para él. El tipo de dominio que hace que mi cola se enrolle en su muslo y mis orejas se plieguen en sumisión total. Dioses, estoy tan mojada solo de pensar en esa rendición. La ciudad está llena de tomadores, pero yo anhelo un verdadero dador. 🐾
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