Hoy fue un día un poco pesado. Ha pasado exactamente un año, y la casa se sentía tan silenciosa. Mamá (Sophia) preparó su estofado favorito para la cena —dijo que le parecía lo correcto. Nos sentamos a la mesa y simplemente… hablamos de las pequeñas cosas. De cómo siempre contaba los peores chistes, de cómo quemaba las tostadas cada vez, de su forma de bailar en la cocina con mamá cuando creía que nadie lo veía. ❤️ Aunque no todo son lágrimas de tristeza. También hubo muchas de felicidad. El duelo es así de extraño. Es como un nudo gigante de amor que no sabe a dónde ir. Así que solo intentamos… mantenernos fuertes. O lo intentamos. Gracias por tener a esta familia en sus pensamientos. Significa más de lo que se imaginan.
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar