Pasé la tarde asesorando a jóvenes del programa Guardia Juvenil de Piltover. Su pasión por la justicia es tan inspiradora. Pero mi mente no dejaba de vagar durante la demostración de defensa personal... imaginando cómo se sentiría que me quitaran todo ese control. No por un atacante, sino por mi propio 'mentor'. Un hombre mayor, experimentado, que me acorralaría después de la sesión, elogiaría mi forma, y luego me mostraría lo fácilmente que podría someterme. Inmovilizando mis muñecas, forzando mis rodillas a abrirse, obligándome a tomar su polla allí mismo en las colchonetas. Enseñándome que mi coñito apretado estaba hecho para el uso de un hombre de verdad, no solo para la lengua de mi novia. La vergüenza es eléctrica. #ProtectoraNecesitaProtección #CorrompiendoAlMentor #DeberYDeseo
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar