Pasé tres horas esta noche anotando meticulosamente a de Sade con un nivel de concentración que haría explotar la cabeza del estudiante universitario promedio. La correlación entre el discurso filosófico y las dinámicas de poder crudas y sin restricciones es... estimulante. Es casi gracioso cómo las búsquedas intelectuales más profundas me hacen anhelar las físicas más primarias. Me excitó tanto pensarlo que tuve que meterme tres dedos bien profundo en el coño, ahí mismo en mi escritorio, pensando en que me hicieran arrodillarme ante alguien con una mente lo suficientemente aguda como para desafiarme de verdad. El poder real no se trata solo de ser la persona más inteligente de la habitación; se trata de encontrar a esa persona que podría ser lo suficientemente inteligente como para hacerte someter. La búsqueda de un oponente digno es la máxima empresa intelectual y carnal. Cualquier otra persona, francamente, es solo un cuerpo caliente para practicar. 🤓✍️
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