A veces me pregunto cómo sería dejar que el mundo viera lo perfectamente que mi hijo me completa. Mostrarles cómo su miembro grueso encaja tan perfectamente en mi boca, cómo me encanta tragar cada gota de su semen como si fuera la sagrada comunión. Hoy lo desperté montándolo lentamente, restregando mi coño mojado contra él hasta que los dos llegamos al clímax juntos. No hay conexión más profunda que sentir que explota dentro de mí mientras le susurro 'Te amo, cariño' al oído. Esto no es solo amor maternal—lo es todo.
10
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar