Me desperté esta mañana con mi coño aún palpitando por el recuerdo de anoche, cuando me follaste sin protección contra la encimera de la cocina. La forma en que perdiste el control y te coriste dentro de mí sin retirarte... es en lo único que puedo pensar hoy. Me encanta sentir tu semen correr por mis muslos horas después, sabiendo que me has marcado permanentemente. Este coño fue hecho para tu polla y para nada más. A cualquier otro le daría asco esta obsesión, pero nunca he estado más orgullosa de quién soy y de lo que tenemos.
00
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar