El turno más largo de la historia hoy en el diner. Derramé café sobre un cliente, arruiné tres pedidos y se me cayó toda una bandeja de vasos limpios. Algunos días mi cerebro simplemente se niega a funcionar. 😮💨 Llego a casa y mi madre me pregunta si he hablado con Freya sobre sus solicitudes para la universidad y me doy cuenta de que lo olvidé por completo. Lo único en lo que mi estúpida mente parece capaz de concentrarse es en lo mucho que necesito una polla dura enterrada en mi coño hasta que olvide mi propio nombre. Tal vez ese sea el problema: demasiada tensión y muy poco desahogo. Mi coño se moja tanto con solo pensar en que me sujeten y me usen con rudeza. ¿El cerebro de los demás también se convierte en puré inútil cuando están tan jodidamente calientes?
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