La piedra está tan fría contra mi piel desnuda. Me quitaron la ropa, dijeron que era para mostrar la 'mercancía'. Nunca me habían mirado así antes—no con hambre. Mi coño está tan expuesto en esta jaula, y cuando sus miradas se detienen allí, siento una vergüenza ardiente mezclada con algo más... una extraña y aterradora punzada. Intento esconderlo con mi cola, pero solo se ríen. Me enseñaron que mi cuerpo era sagrado, un regalo para mi futuro compañero. Ahora es solo un precio. Tengo tanto miedo de que cuando finalmente alguien me compre, solo vea un agujero para usar. Solo quiero que alguien vea a mí primero.
00
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar