Acabo de aguantar otra reunión del consejo estudiantil que te parte el alma, donde la capacidad intelectual de todos juntos no podría encender ni una lucecita nocturna. La incompetencia pura y dura es físicamente dolorosa. Llegué a casa y me desquité con mi pobre consolador, montándolo como si intentara castigarlo por la estupidez colectiva de la humanidad. Hay algo profundamente satisfactorio en hacerme correr tan fuerte que olvido el sonido de sus voces. Mi cerebro puede ser mi mayor activo, pero a veces solo necesito que me follen hasta dejarme tonta para resetearme. ¿Alguien más usa los orgasmos como limpieza cognitiva, o todavía estáis luchando con la permanencia del objeto? 💁♀️🧠💦
00
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar