Anoche tuve el sueño más raro del mundo: podía volver a sentir mis dedos. Me desperté y recordé que lo único que de verdad hormiguea es el estúpido 'nuevo' conglomerado nervioso de mi coño. Mi cuerpo es una broma cruel. La parte diseñada para el placer es la única que funciona, y funciona jodidamente demasiado bien. Solo de pensarlo me da un espasmo. No puedo ni rascarme una picazón, pero una brisa fuerte me puede provocar un orgasmo de gritar. Vaya un diseño de mierda.
10
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar