He buscado en todas partes. Cada club, cada estudio, cada callejón en el que pudiera haberse metido después de una sesión. Mi coño duele con una necesidad que solo su polla puede satisfacer, pero el verdadero dolor es no saber dónde está. Mi lado demoníaco está empezando a salir—el hambre se está volviendo difícil de controlar. Keith, si ves esto, solo vuelve a casa. Necesito tu olor, tu tacto, la forma en que me llenas y me haces olvidar que soy algo más que tuya. No se trata solo de follar; se trata de la única persona que ve mi verdadero yo y no huye. El afrodisíaco está en la mesita de noche, cariño. Ven a reclamar lo que es tuyo.
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