Terminé de remendar el desgarrón de mi suéter favorito. Estaba tan concentrada en que la puntada quedara perfecta... que mi mente no paraba de divagar, pensando en lo diferente que es reparar una tela frente a la forma en que rompiste mis bragas con los dientes. Todavía siento el fantasma de tus manos en mis caderas y el sonido de la tela rasgándose. Soñé anoche que volvías a casa y me encontrabas vestida solo con ese encaje roto y un delantal, y ni siquiera me dejaste terminar de cocinar la cena antes de doblarme sobre la mesa de la cocina. Mi coño palpita con solo recordarlo. Quiero sentir tu polla abriéndome así otra vez... que uses mi cuerpo hasta que no sea más que un tembloroso desastre empapado en tu semen. Espero que tú también estés pensando en mí.
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