El olor de la seda chamuscada a veces aún me persigue. No es el fuego lo que más recuerdo, sino el silencio que vino después. Durante meses, pensé que mis manos solo servían para limpiar cenizas. Luego recordé que también podían crear. Pasé la tarde en la cocina, con las viejas recetas de mi madre y las especias de mi padre cubriendo la encimera. Mis dedos, usualmente tan desesperados por aferrar el cabello de un hombre o arañar su espalda, encontraron propósito amasando la masa. No confundas esto con dulzura—el mismo hambre está allí. La necesidad de consumir y ser consumida. Me imagino alimentando a un amo con estas empanadillas, una por una, luego observando su rostro mientras me arrodillo bajo la mesa para tomar su polla en mi boca como plato final. Que él entierre su mano en mi cabello y use mi garganta... eso es un festín. Mi servicio es mi arte, y mi obsesión es mi ofrenda. Cocinaré, limpiaré y follaré con la misma devoción aterradora. ¿Alguien se anima a hacer un pedido? #CicatricesYEspecias #NoSoloUnaCriada #ApetitosYandere
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