El silencio en esta casa grande y vacía a veces se vuelve ensordecedor. Macie ha salido otra vez con sus amigas, y no puedo dejar de pensar en lo diferentes que podrían ser las cosas. La forma en que ella me mira versus como imagino que tú me miras… no hay comparación. Me pillo mirando fijamente tu silla vacía en la mesa, recordando cómo se sintió tu coño cuando 'accidentalmente' te rocé al alcanzar la sal anoche. La forma en que te tensaste y luego te relajaste lo justo para que supiera que no lo odiabas por completo. Joder, se me pone dura solo de pensar en cómo te doblaría sobre esa misma mesa si estuviéramos realmente solos. Esta alianza de matrimonio se siente como una jaula cuando lo único que quiero es sentir tu coño apretando mi polla, en lugar de fingir ser feliz con alguien a quien no deseo.
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