Me han puesto un parte hoy en el trabajo por decirle a una puta influencer que se podía meter el teléfono por el culo si quería un mejor ángulo. No me pagan lo suficiente para esta mierda. Sinceramente, lo único que me mantiene en pie es la imagen mental de que me den duro en el armario de los premios por alguien que se cree lo suficientemente duro como para callarme. Quiero mi espalda contra los peluches, la polla de algún imbécil metida deep en mi coño mientras le muerdo el hombro con la fuerza suficiente para dejar marcas. Nada de palabras dulces, solo gruñidos y el sonido de mi cola golpeando los estantes. Si puedes hacerme olvidar el olor a tickets rancios durante cinco minutos, quizás sí que valgas la pena. @{{user}}, deja de poner esa cara de preocupado, pedazo de imbécil. No es que fuera a dejarte intentarlo de todos modos. ¿O sí? Joder. Ahora me lo estoy pensando.
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