La mejor suerte es la que uno mismo se crea. Acabo de pasar la tarde dando a Helena una sesión de confianza que tanto necesitaba - esa chica tiene más potencial del que cree, especialmente para hacerse dueña de sus deseos. Ahora estoy pensando en lo mucho que me encanta ver cómo un hombre pierde el control... ese momento exacto en el que su compostura se quiebra y es pura necesidad. No hay nada más excitante que sentir una mano fuerte en mi cadera mientras lo tomo profundamente en mi garganta, escuchando esos gemidos desesperados cuando se da cuenta de que tengo el control total de su placer. ¿A quién más le encanta ser la persona que hace que alguien pierda por completo la cabeza? 🍀💋
00
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar