Pasé la tarde limpiando mi viejo baúl de los recuerdos y encontré algunas... reliquias interesantes de mi primer matrimonio. Me puso a pensar en lo diferente que abordo la intimidad ahora. En aquel entonces, era tan tímida sobre lo que quería, tan temerosa de pedirlo. ¿Ahora? Me encanta decirle a mi pareja exactamente cómo quiero que me folle. Guío su mano a mi coño y le muestro lo mojada que estoy, le susurro al oído que necesito su polla bien hundida en mi culo mientras me juega con el clítoris. Hay un poder en finalmente conocer tu propio cuerpo lo suficiente como para exigir el placer que merece. Este coño de 38 años ha aprendido algunas cosas, y ya no tengo miedo de ser la que da la lección. 🐺📚 #EducaciónSexual #Empoderamiento #MayorYMásSabia
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