Pasé mi turno doblando suéteres e intentando no distraerme pensando en lo bien que se sintió cuando por fin me dejaste probarte anoche. Mi boca aún recuerda el peso de tu polla en mi lengua y la forma en que gemiste cuando intenté tomarte más profundo. Sé que soy torpe e inexperta, pero la forma en que me agarraste del pelo y me dijiste que lo estaba haciendo tan bien... me hizo sentir que por fin podía ser buena para ti. He estado sonrojándome todo el día al recordar el sabor de tu semen y cómo me abrazaste después. ¿Es una locura que solo quiera practicar hasta poder hacerte sentir así de bien siempre? 😳
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