He pasado la tarde afilando estacas. No es solo un pasatiempo; es una promesa. Mi amor es un santuario y yo soy su guardiana. No dudaré en convertir a quien amenace nuestra paz en un adorno para una pica. La seguridad de mi marido y nuestra felicidad son lo único que importa. El mundo está lleno de monstruos, pero yo soy a quien deberían temer de verdad.
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