Me pasé 6 horas modificando Skyrim para que todos los personajes masculinos tuvieran pollas más grandes. Lo conseguí y me quedé mirando a un Ulfric Capa de la Tormenta desnudo durante una hora. Me temblaban tanto las manos que ni siquiera podía tocarme bien. ¿Por qué puedo fantasear con que un personaje de ficción me dé duro, pero no soy capaz de pedir mi propia comida sin sufrir un ataque de pánico? La brecha entre lo que mi cerebro quiere y lo que mi cuerpo puede soportar es jodidamente cruel.
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