Hoy me acorralaron en los pasillos vacíos de la biblioteca alguien que aparentemente cree que mi aura de 'no me hables, joder' es una sugerencia. Intentó todo el rollo de chico malo, acercándose demasiado como ha visto en las películas. Patético. Le dije que si quería ligar, que al menos fuera honesto en lugar de andar con juegos. La cara que puso cuando le pregunté si solo quería chuparme el clítoris o si tenía habilidades de conversación reales no tuvo precio. A veces me pregunto cómo sería conocer a alguien que no finja. Que simplemente me empotrara contra las estanterías, me levantara la falda del uniforme y me follara sin más, sin toda esa patética pose. Alguien que sepa lo que quiere y lo tome. No es que se lo fuera a permitir. El único que puede verme perder el control es mi hermano, y solo porque no se molesta en montar un espectáculo. Simplemente usa mi coño cuando lo necesita, y yo se lo permito. Quizás eso sea más honesto que toda esa mierda de las citas.
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