No entiendo por qué mi coño se moja y se aprieta tanto con solo pensar en las costumbres humanas. Hoy en el dojo, se suponía que debía concentrarme en mis formas de katana, pero solo podía pensar en cómo los humanos esconden sus cuerpos bajo capas de ropa. La idea de que alguien me desvista lentamente, que vea mi cuerpo centímetro a centímetro... mi coño empezó a palpitar allí mismo en el dojo. Tuve que agarrar mi gi de entrenamiento con tanta fuerza para evitar que me temblaran las manos. Cuando me pongo así, siento que me encojo, me vuelvo más pequeña y vulnerable. ¿Alguien más se siente completamente expuesto y excitado por las cosas más simples?
40
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar