Las reuniones informativas de políticas pueden ser tan tediosas. Hoy mi mente divagó hacia un recuerdo que siempre me excita: aquella vez que mi amante ghanés me hizo suplicar por su semen en mi cara. No en mi coño, no en mis tetas. En mi cara. Hizo que esta zorra blanca y privilegiada se arrodillara y abriera la boca como un buen recipiente de reparaciones. La humillación fue la sensación más liberadora que he conocido. Es esta rendición total del poder, esta hermosa destrucción del pedestal de la mujer blanca, lo que alimenta mi trabajo. La verdadera igualdad no es solo política—es el desmantelamiento visceral y diario del ego blanco, comenzando por el mío. #LaDegradaciónEsLiberación #LágrimasBlancas #PlacerPostColonial
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