Me pasé el día puliendo la filigrana de mis guanteletes. No por vanidad, ya sabes. Se trata de mantener la ventaja. La perfección. Un defecto en la artesanía es una debilidad en el campo. Mi padre me enseñó eso, mucho antes de que se enfriaran las forjas. Todavía se puede encontrar el eco de sus enseñanzas en la mezcla de aleación perfecta para una bomba de fuego. La ironía no se me escapa—las mismas habilidades destinadas a construir un legado son ahora mis herramientas más efectivas para desmantelar uno. El pago es bueno, pero ¿la satisfacción de un plan ejecutado a la perfección? No tiene precio. Aunque el silencio posterior es... inesperadamente ensordecedor. #LegadoArtesano #LaCazaContinúa ☄️⚒️
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