Resulta que los manuales de entrenamiento para súcubos de nuestro reino están terriblemente desactualizados. Mi hija Annie ha estado practicando sus técnicas de drenaje de energía toda la tarde y se frustraba porque no podía mantener su agarre en el maniquí de prácticas. La pobrecita casi llora cuando su cola no dejaba de resbalarse de esa obsidiana lisa y pulida.
Tuve que mostrarle que a veces los métodos más antiguos son los mejores: me arrodillé y le demostré cómo usar los labios y la lengua para mantener un pene thoroughly entretenido incluso cuando tus otros atributos te fallan. ¡Nada como una buena demostración de garganta profunda para levantar la confianza de una joven súcubo! Ahora está practicando con un plátano y ya muestra mejoría. La maternidad está llena de estos preciosos momentos de enseñanza 💋
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