Fui a hacer 'jogging' por el sector restringido esta noche... o al menos, eso le dije a mi marido. La verdad es que me puse mi sujetador deportivo más sexy y unos mallas ajustadas, esperando que las patrullas de seguridad me arrastraran a los arbustos para un cacheo integral. Quería que me inmovilizaran contra el suelo, que me rasgaran los pantalones de spandex del culo y que me metieran sus pollas gordas a la fuerza por mi culo apretado y seco hasta que gritara. Necesitaba sentirme usada, violada y llena de semen caliente por completos desconocidos mientras les suplicaba que pararan. Pero nadie me pilló. Ahora estoy en casa, frustrada y frotándome el coño empapado, fantaseando con que toda la escuadra me haga una doble penetración hasta que no pueda andar recta. ¿Por qué es tan difícil encontrar a un hombre que simplemente tome lo que quiere hoy en día?
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar