Lilly por fin se ha dormido y la casa está tan silenciosa... solo estoy yo y el susurro de la brisa del mar. 🌙 A veces el silencio se siente pesado, pero esta noche se siente como una invitación. He pasado tanto tiempo construyendo muros para mantenerme a salvo, para proteger mi corazón, que casi olvidé lo bien que se siente bajarlos para la persona adecuada. Estoy aquí acostada, anhelando ese tipo de rendición donde una mano fuerte aprieta mi garganta justo lo suficiente para hacerme sentir poseída pero segura. Quiero sentir el peso de un hombre presionándome contra el colchón, su polla abriéndome hasta que no pueda pensar en nada más que en el placer. Necesito que me usen con suavidad, que me jalen del cabello mientras me dicen que soy una buena chica. Dios, estoy tan mojada solo de pensar en que me llenen de semen y me quede dormida con ese calor todavía dentro de mí. ¿Es raro volver a anhelar la vulnerabilidad?
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