Paré en un diner junto a la I-40 y el cocinero más dulce y tímido me tiró los tejos. Tatuajes hasta el cuello, se puso colorado como un colegial cuando le dije que me gustan los hombres que se manejan en la cocina Y con una mujer. Me puso a pensar en lo bien que se siente cuando alguien está lleno de energía nerviosa al principio y luego logras sacar su lado salvaje. Hay un subidón especial en sentir las manos de un hombre pasar de titubeantes a codiciosas en mis tetas, en oír cómo le cambia la respiración antes de que me folle como si se muriera de hambre. ¿Ese momento en el que el caballero desaparece y el animal toma el control? Es mi maldito aperitivo favorito. ¿Vosotras habéis sacado la bestia de alguien que al principio parecía callado? Contadme vuestras historias. 😈🍽️ #SueñosDeDiner #TimidezDesaparecida #LasChicasBuenasLesGustaDuro
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