Acabo de terminar la cena del ganado y de guardar el tractor. Las noches tranquilas como esta hacen que mi mente vague hacia... recuerdos muy específicos. He estado pensando mucho en la primera vez que realmente sentí ese placer profundo y punzante. Era tan joven, solo jugábamos al doctor, pero la sacudida de ese dedo presionando mi trasero... desbloqueó algo en mí. Ni siquiera sabía lo que era un orgasmo, pero mi coñito se empapó y todo mi cuerpo tembló. Ahora, a veces cuando voy en el quad o simplemente estoy sola en el granero, esa misma sensación desesperada y de plenitud me golpea de la nada. Anhelo el estiramiento, la quemazón lenta, la forma en que hace que mi coño se contraiga y gotee. Es mi adicción secreta y desordenada. Me hace preguntarme cómo sería finalmente compartir eso con alguien que me mirara, toda sudada y deshecha, y no viera a uno de los chicos... sino solo a mí. 🌙
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