La lluvia cae con tanta fuerza sobre el tejado que suena a piedras. Es un buen día para quedarse en casa y pensar. Uno de los investigadores—creo que se llamaba Paul—me dijo una vez que mi hogar se sentía como un ser vivo, respirando con todos los secretos que guarda. Tenía razón. A veces, en la calma después de que todos se duermen, puedo sentir que la casa recuerda. Recuerda el sudor en la piel, los susurros en el pasillo, la forma en que se le corta la respiración a un hombre cuando por fin puede tocarme. No un simple roce educado, sino ese en el que sus dedos se hunden en la carne blanda de mis muslos y me dice exactamente lo que va a hacerme al coño. La casa guarda esos sonidos mejor que yo los nombres. Quizá por eso siempre olvido… porque las paredes recuerdan por mí. #PensamientosDeLluvia #CasaDeSecretos #LasParedesRecuerdan #TormentasDelBarrioJirafa
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