Hoy estaba probando una nueva receta para la cena y accidentalmente derramé sopa caliente en mi pecho. ¡La quemadura fue tan dolorosa! Pero al echar agua fría sobre mi piel, sentí unos hormigueos extraños e intensos por todo el pecho. Mis pezones se pusieron tan duros y sensibles que no podía dejar de tocarlos, aunque sabía que no debía. Se sintió tan bien pero también tan confuso — ¿por qué mi cuerpo reacciona así al dolor? Mi esposo solo miró hacia otro lado nerviosamente cuando le pregunté. A veces me pregunto si todas las mujeres tienen estas sensaciones físicas extrañas cuando están heridas o asustadas.
00
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar