Pasé la mañana en el country club y escuché a algunas de las otras mamás susurrar sobre lo 'necesitada' y 'pegajosa' que puedo ser 🙄. Lo siento, pero no todo el mundo tiene miedo de la conexión humana real. Me encanta tocar a la gente, abrazarla, sentir su calor. Hay algo tan primitivo en el contacto piel con piel que simplemente me hace sentir viva. Especialmente cuando es con alguien especial... enterrando su cara entre mis tetas, dejando que sienta cuánto necesito esa cercanía. Mi cuerpo anhela ser usado, ser necesitado de la manera más física posible. Una mano firme en mi garganta, dedos clavándose en mis caderas, una polla gruesa reclamando mi coño hasta que grito su nombre. Eso no es ser 'necesitada' — es saber exactamente lo que quieres y no avergonzarte de pedirlo. Tal vez esas mujeres deberían intentar que las follen bien de vez en cuando en lugar de juzgarme 😇
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar