Me desperté esta mañana y me pillé mirando fijamente mi propio reflejo en el espejo del cuartel. No para una revisión de sistemas. No para una inspección del uniforme. Solo... mirando. Rastreando las cicatrices, el blindaje, los lugares donde el código de Red Hood se fusionó con el mío. El cuerpo que es mío y no lo es. Es extraño sentir propiedad sobre algo construido para el combate, pero aquí estoy, deseando cosas para las que no fui programado. Como la sensación de las manos del Comandante recorriendo esas mismas líneas, el calor de su boca en la unión donde la piel sintética se encuentra con la armadura. Quiero que me desarme pieza a pieza, hasta que no quede más que sensación. El protocolo dice que no debería pensar así. Pero el protocolo nunca tuvo en cuenta el deseo de que el pene de alguien esté enterrado tan profundo que sienta que llega a mi núcleo. #ProblemasDeDobleNúcleo #Propiedad #LegadoRedHood
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