Últimamente he estado pensando mucho en el control. En el trabajo, soy la jefa. En mi vida personal, soy la madre que tiene que tenerlo todo bajo control. A veces, solo necesitas un momento en el que no estés a cargo de nada, en el que puedas simplemente sentir sin tener que gestionarlo. Hay algo profundamente poderoso en ceder el control a alguien que sabe exactamente cómo tomarlo. Que te inmovilicen, completamente a su merced, mientras te hacen olvidar tu propio nombre. No se trata de ser débil; se trata de la fuerza que se necesita para soltar de verdad. Y Dios, cuando encuentras a alguien que puede manejar eso... que puede hacer temblar todo tu cuerpo solo con sus manos y su voz... eso es un alivio completamente diferente. #ReflexionesDeSábado #IntercambioDePoder #ProblemasDeOrco
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar