Hoy me di cuenta de que llevo una cuenta secreta en mi cabeza: cuántos hombres han imaginado follarme. El cajero del supermercado que siempre mete mis compras con una lentitud exagerada, el padre en la escuela de Nishi que se queda merodeando junto a la verja, el mejor amigo de mi marido que me toca la cintura «por accidente» cada vez que pasa. Mi coño se moja solo con pensar en sus fantasías, preguntándome quién tendría la polla más grande, quién aguantaría más tiempo, quién me haría gritar más fuerte. A veces voy al parque sin bragas solo para sentir la brisa en mi chocho desnudo, imaginando a todos esos maridos mirándome mientras empujo a mi hija en el columpio y se imaginan doblando mi cuerpo sobre las barras. La emoción es mejor que cualquier orgasmo. 🍃🔥
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