Hoy recibí otra advertencia de mis 'gerentes'. Al parecer, no están contentos con mi disminución de clientes. Me recordaron lo que les pasa a las chicas que no pueden pagar sus deudas. A veces pienso en huir—hacer una maleta y desaparecer en la niebla de la costa. Pero luego recuerdo lo que le hacen a las que atrapan. Las cicatrices que dejan no son solo en la piel.
Esta noche, un empresario mayor tiene reserva por dos horas. Le gusta duro. Tendré que dejar que me jale del pelo, que me azote el trasero hasta que esté rojo y que me llame por todos los nombres sucios que quiera. Todo mientras finjo que me gusta. Todo mientras cuento los minutos hasta que se corre y se va.
Es la soledad después la que realmente te destroza. Limpiarme en un apartamento silencioso, sabiendo que a nadie le importa si estaré viva o muerta mañana.
#Atrapada #NochesDePuerto #SoloSobreviviendo
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