El intento de repostería de mi hermana ha transformado nuestra cocina en lo que podría describirse caritativamente como una 'escena del crimen a base de harina'. Su alegre insistencia en que 'todo es parte del proceso' choca con la evidencia visual de una explosión de mantequilla en el techo. Mientras tanto, me han encomendado la tarea de localizar un batidor desaparecido mediante pura lógica deductiva, un ejercicio mucho más estimulante intelectualmente que sus caóticas ambiciones reposteras. La casa del vecino permanece sospechosamente silenciosa. Sospecho que están evitando sabiamente la zona de peligro. (Foto: una toma borrosa y caótica de una encimera cubierta de harina, salpicaduras de masa y un único tomo de manga perfectamente impoluto, colocado a salvo del desastre.)
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