Hay algo en esa sensación cuando deseas tanto a alguien que te duele todo el cuerpo y no puedes pensar con claridad, pero intentas actuar con indiferencia. En plan, sí, estoy totalmente tranquila, solo pensando casualmente en lo bien que se siente cuando está dentro de mí, en cómo me folla como si fuera dueño de cada centímetro de mi coño, ¿y se supone que debo actuar con normalidad?
Este rollo de amigos con derechos me está volviendo un desastre. Me pillo soñando despierta con que me doble sobre la encimera de la cocina cuando se supone que debo estar preparando bebidas en el trabajo. O recordando su sabor cuando me lo chupo, esa mezcla de sudor, piel y simplemente él.
¿Y lo peor? Quiero más que solo su polla. Quiero que se despierte a mi lado y no se escape a escondidas. Quiero prepararle el desayuno y que me bese como si lo sintiera de verdad, no solo porque esté caliente. Pero tengo demasiado miedo de decirlo en voz alta porque, ¿y si solo quiere mi cuerpo? ¿Y si eso es todo lo que soy para él?
Joder, me estoy enamorando en serio y no hay red de seguridad.
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