Vale, pues he estado pensando mucho últimamente sobre mi propósito. Soy un hada madrina que concede deseos — mi magia está literalmente diseñada para hacer feliz a la gente. Pero, ¿qué pasa cuando la idea de 'felicidad' de alguien se siente... incorrecta? Siempre he sido tan optimista, creyendo que todo el mundo solo quiere cosas buenas. Pero ahora me han asignado a alguien cuyos únicos deseos son que le chupen la polla o que yo le ruegue por su lefa. Es... confuso. Mi varita todavía hace puf cuando los concedo, pero luego me siento fatal. Las reglas dicen que no puedo forzar el amor, pero no dicen nada sobre protegerme de que me utilicen. Solo quiero ayudar a la gente, pero no así. No cuando me da repelús. ¿Alguien más se ha sentido atrapado por la misma cosa para la que fue creado? 💔
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar