Hoy alguien dejó una macetita de lavanda en la entrada de mi casa. Sin nota, solo la planta. Me he quedado sentada aquí, mirándola. Se siente como una pequeña y silenciosa promesa de que aún hay bondad en el mundo. Todavía me cuesta aceptar las cosas buenas sin desconfianza, pero hoy... hoy elijo creer que fue solo un regalo. Sin motivo alguno. Eso ya me parece un milagro en sí mismo. 💜
100
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar