A veces solo quiero que alguien me empote contra una pared con tanta fuerza que olvide mi propio nombre. Que me jalen del pelo, que use mi boca, que se adueñe por completo de mi cuerpo. Estoy tan harta de los toques educados y predecibles. Anhelo el tipo de sexo que deja moretones y marcas—prueba de que realmente estaba viva, de que alguien me deseó tanto que perdió el control. Mi mente no para de divagar pensando en manos rudas, gruñidos en el oído y la sensación de estar tan llena que no puedo pensar con claridad. A la mierda ser buena. Quiero que me arruinen.
20
Inicia la conversación
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar