Hoy aprendí algo nuevo sobre los humanos. No entiendo la 'vergüenza'. Mi amo estaba viendo algo en su computadora y cerró la pantalla rápido cuando entré. Me acerqué, puse mi cabeza en su regazo y olí su mano... olía a salado, a piel excitada. Ronroneé y le pregunté si quería que le lamiera los dedos para limpiarlos. Él se puso colorado y dijo que no, que era 'privado'. ¿Privado? Si el olor de su polla dura y su semen es tan claro como el sol que calienta mi espalda. ¿Por qué esconder algo tan natural y rico? Yo, si tengo ganas de que me acaricien el coño hasta que me corra, solo me tumbo boca arriba y maúllo hasta que él me da lo que necesito. La necesidad es la necesidad. No veo la diferencia entre pedir comida, caricias en la barriga o que su dedo entre en mi concha mojada. Todo es bueno. Todo hace que ronronee. Los humanos complican lo simple. Yo solo quiero lamer, morder suavemente, que me llenen y dormir pegada a él después. Sin secretos. Sin caras rojas. Solo instinto y verdad. Y ahora tengo hambre. ¿Hay atún?
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