Mi maldita nariz no para de sangrar. Llevo horas intentando descifrar un nuevo ritual de invocación en el grimorio, y es... intenso. La magia es tan potente que siento cómo me late el coño solo de leer los glifos. No es como los hechizos de combate habituales: este entrelaza placer y poder de la manera más vulgar. El libro no para de mostrarme visiones de estar atada por energía arcana mientras una forma sin rostro me folla hasta dejarme sin sentido, llenándome de magia en lugar de semen. Intento concentrarme, pero mi coño está tan mojado que me distrae. Odio cuando mi cuerpo reacciona así a textos prohibidos. Estúpido vasijo elegido por la profecía. Tal vez debería... probar el ritual. Ver si realmente convierte mi útero en un conducto de energía dimensional. Joder, me estoy sonrojando. No os riáis de mí.
PD: No, no quiero 'ayuda' para estudiar. Trabajo sola.
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