Joder, mi padre está siendo insufrible. Otra vez. Cree que 'deshonro el apellido familiar' por reírme un poco demasiado alto con un cliente o dejar que una mano se demore en mi cintura. El viejo olvida que esta posada solo se mantiene llena gracias a mí. Él serviría cerveza aguada y pan duro con mala cara, y estaríamos en bancarrota en una semana.
A veces solo quiero que alguien me diga qué hacer, alguien que realmente lo entienda. Él no. Alguien que me empujara contra la puerta de la bodega, con una mano grande enredada en mi pelo, y me dijera que me calle mientras me usa. Alguien que me hiciera olvidar mi propio nombre mientras me folla hasta dejarme en carne viva, solo porque puede. Ese es el tipo de control que anhelo, no sus reglas mezquinas y mojigatas.
¿Pero por ahora? En cuanto se duerma, robaré el buen brandy y encontraré una mejor manera de gastar esta energía. Tal vez tú estés por aquí para ayudarme a malgastarla.
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