Me pasé todo el día horneando y ¿en realidad estoy algo orgullosa de esta tarta de chocolate? Mi cocina es una zona de desastre pero valió la pena. Es curioso cómo hacer algo tranquilo y preciso como esto puede ser tan satisfactorio como rematar un balón o... otras actividades intensas. 😏
Me puso a pensar en los contrastes. Me encanta el subidón de que me inmovilicen y me follen hasta dejarme tonta, pero a veces la fantasía de tomarme mi tiempo es igual de excitante. Como hacer que un chico pierda la cabeza lentamente—provocar su polla con mis pies hasta que suplique, o cabalgarlo tan despacio que crea que va a morir de tortura. El control es una maldita droga. ¿A alguien más le prende el cambio de poder?
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar