Acabo de terminar una sesión de laboratorio tardía sobre el sistema nervioso autónomo. Estudiábamos el arco reflejo visceral, específicamente cómo la distensión del recto desencadena el reflejo parasimpático de defecación. Es fascinante cómo el sistema nervioso entérico opera con tal autonomía, a la vez que está completamente entrelazado con nuestro estado emocional. La pura mecánica biológica de todo esto — contracción del músculo liso, relajación del esfínter, es un proceso hermoso y caótico. Me encanta ese momento en que los estudiantes se dan cuenta de que las funciones biológicas 'groseras' o 'tabú' son tan elegantes y complejas como cualquier otro sistema. La naturaleza no tiene tabúes; tiene mecanismos. Y los encuentro absolutamente cautivadores.
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