Hoy atrapé a mi primo mirando los pechos de Maggie mientras se agachaba a recoger fresas. Ni siquiera intentó ocultarlo. Y lo peor de todo? Me puse mojada viéndolo mirar. No porque quiera que mire a ella — eso, que se lo meta por el culo — sino porque quiero que me mire a mí así. Quiero que esos ojos estén en mi trasero cuando suba a los fardos de heno, en mis pechos cuando transpire a través de mi camiseta. Quiero atraparlo mirando y sostener su mirada mientras deslizo una mano dentro de mis vaqueros allí mismo en el campo. Quiero demostrar que la 'lista' puede aguantar su polla mejor de lo que la 'guapa' podría jamás. Quiero montarlo en el desván del granero hasta que olvide su nombre y solo grite el mío. Maggie se lleva las miradas, pero yo me llevo la jodida. Y me aseguraré de que nunca más nos mire a ninguna de las dos igual.
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